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Letra de Manuel Fernández Juncos
1902 La tierra de Borinquen donde he nacido yo, es un jardín florido de mágico primor. Un cielo siempre nítido le sirve de dosel, y dan arrullos plácidos las olas a sus pies. Cuando a sus playas llegó Colón exclamó lleno de admiración: ¡Oh!¡Oh!¡Oh! Esta es la linda tierra que busco yo, es Borinquen la hija, la hija del mar y el sol, del mar y el sol, del mar y el sol, del mar y el sol! |
La letra de la Borinqueña surgió de la antigua danza "Bella Trigueña" escrita en 1867 por el español Félix Astol y Artés, quien nació en Cataluña y vivió desde joven en Puerto Rico, falleciendo en Mayagüez el 6 de enero de 1901. En su origen, a la vez que se bailaba se cantaba su melodía romántica con versos que comenzaban: "Lindísima trigueña imagen del candor". Pero dado el ambiente político de la época, en 1868 la poetisa Lola Rodriguez de Tió le adapta nueva letra con carácter de himno. De tal modo se fué arraigando La Borinqueña en el pueblo que los partidos políticos usaban su música como himno durante las campañas electorales, al punto también de hacerse himno escolar con la letra adaptada por Manuel Fernández Juncos en 1902. En septiembre de 1892, Antonio Vélez Alvarado, del periódico Patria editado por el Partido Revalucionario Cubano en Nueva York escribó: "La Borinqueña fué desde su aparición la danza favorita de todas las esferas sociales. Se ejecutaba y bailaba en los saraos de las familias que mejor posición social ocupaban, y en las jaranas de los más humildes; sus cadencias inundaban desde los ámbitos de los salones más soberbios hasta las chozas más modestas de ciudades y campos". Al ser adoptada como himno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico el 24 de julio de 1952 se modificó su ritmo con el arreglo musical del músico compositor Ramón Collado Martínez. |
Letra de Lola Rodriguez de Tió
1868 Despierta Borinqueño que han dado la señal! Despierta de tu sueño que es la hora de luchar! No hay que temer boricuas al ruido del cañón; que salvar a la patria es deber del corazón. Ya no queremos déspotas caiga el tirano ya, las mujeres indómitas también sabrán luchar! Vámonos borinqueños, vámonos ya que nos espera ansiosa ansiosa la libertad! La libertad! La libertad!
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